cartel carmen de merimee

La Obra

Este ballet pretende contar la verdadera historia de Carmen y alejarse del prototipo de “mujer fatal” que el libreto operístico de Bizet dio a conocer con su versión de la obra. El personaje que describe Mérimée es una mujer “atada” dentro de la sociedad machista de la España del s.XIX. La novela nos la presenta como alguien independiente y nos muestra cómo, sirviéndose de los tópicos de las mujeres gitanas, ella consigue ser dueña de su propia libertad hasta el punto de decidir morir por no perderla.

Carmen y José, los protagonistas de nuestra obra, viven una historia de amor y celos digna del romanticismo, pero enfocada desde la visión de una tragedia-realista que acaba, como en muchas de sus predecesoras, con la muerte de los amantes. Pero, en la obra del francés Mérimée, a diferencia de otras historias como Romeo y Julieta, no hablaremos de un amor puro sino de un amor marchito y truncado por los celos.

  • Habanera de Carmen
  • Tabacalera de Carmen
  • Taberna de Silas Pastia

Escenas

A modo de presentación veremos una imagen del Carmen, que tras morir debe enfrentarse a los espectros de todos los hombres a los que engañó en vida. Entre tinieblas veremos claramente la desesperación de Carmen al enfrentarse al destino que ella misma escogió.
Comienza la escena mostrando una plaza del mercado de Sevilla a las puertas de la Real Fabrica de Tabacos. Mientras suena la Aragonesa de Bizet se nos presentara al pueblo, a las cigarreras y a los personajes de Don José y Carmen, que tendrán su primer encuentro.
Tras comenzar la jornada, Carmen entra la última en la factoría, causando tensión entre algunas de sus compañeras. Será Manolita quien con unos sensuales e irónicos Tangos se encarará a la gitana provocando un enfrentamiento. Esto desenlazará en una pelea a la que se unirán todas las cigarreras. Tras ser herida Manolita por Carmen, ésta es arrestada. Ella conseguirá engatusar a José para ser liberada, lo que le costará al militar la degradación y entrada en el calabozo.
Tras la degradación, José se ve en prisión, hundido y con su carrera militar acabada y allí baila un martinete lleno de dolor y desesperación. En la soledad de la celda empieza a ser consciente de hasta qué punto se ha dejado engañar por Carmen y de como la gitana ha pasado a convertirse en su obsesión. Esta obsesión se muestra al público a través de una imagen de pesadilla, una Carmen irreal vestida en seda roja que acude a su mente para bailarle una danza de pasión, control y seducción.
Tras salir de prisión José es puesto a guardar la casa de uno de sus superiores. Se celebra el cumpleaños del Coronel al que Carmen ha sido invitada como bailarina junto con la vieja Dorotea y un pequeño grupo de gitanos. En su danza ella no cesará de mirar a José, quien aumentará así su obsesión por ella.Al final de la escena Carmen, al marcharse de allí, citará a José para tener su primer encuentro.
Carmen conducirá a José a la casa de la vieja Dorotea. La pareja tiene allí su primer encuentro amoroso; pero cuando José tiene que irse, ella se enfada con el y se marcha.Una noche mientras espera aparece Carmen con un teniente. Éste, cegado por los celos, agarra su espada y se lanza contra el militar. La pelea acabara con el teniente muerto y José huyendo de su vida como militar y escapando a las montañas como un vil bandolero.
Una persecución en plena noche entre los bandoleros y la guardia nos presentará las montañas de Ronda y el escondite de los forajidos compañeros de Carmen, a los que se unió José. Carmen presenta a su marido “El Tuerto” que a partir de ahora será el rival de José por las atenciones de Carmen. Durante la fiesta de bienvenida, la gitana jugará a un continuo triángulo amoroso en sus danzas y toques de castañuelas entre su marido y su amante. Al amanecer, y tras despedirse únicamente de José y mientras el resto duerme, ella marchará a Gibraltar para buscar otra víctima de sus engaños.
José llega a Gibraltar buscando a Carmen, haciéndose pasar por un pobre comerciante, para encontrársela viviendo con un militar Inglés al que ha engañado haciendo creer que le ama. Carmen vive en su mansión, como su amante, y él la colma de vestidos y joyas. Nuestro protagonista, para poder acercarse a hablar con la gitana, les ofrece unas naranjas valencianas durante un paseo por el puerto, y así trazan un plan para robar y matar al Lord. Pero para sorpresa de José, el verdadero plan de Carmen también incluye que éste mate al “Tuerto” para así poder ser por fin marido y mujer por la ley gitana.
Siguiendo el plan de Carmen, José regresa al campamento gitano para esperar la caravana del Inglés. El plan reza que al verlos llegar, dejen adelantarse al Tuerto para que éste muera en la trifulca. Pero la noche previa a la cita, José en su obsesión de poseer a la gitana no puede evitar provocar García hasta el punto de enfrentarse en un duelo a cuchillo en el que éste último perderá la vida, quedando así Carmen libre de su esposo y siendo ahora mujer de José por derecho ante la ley gitana.
Tras unos meses viviendo como marido y mujer, la pareja se traslada a Granada donde se asentarán una temporada. Pero cierto día llega a sus oídos la existencia de Lucas, una joven promesa del toreo que esta haciéndose famoso. Esto hace que nuestra gitana decida buscarlo en una de las tabernas que el torero suele frecuentar. Carmen llega a la taberna y poco después acude allí Lucas, el cual queda prendado de la gitana. Esta le engatusa con su danza sin saber que desde la puerta de la taberna, José lo ve todo. José entra en cólera y una vez en casa pierde los nervios y pega a Carmen.. José está cada vez mas obsesionado con los celos y Carmen cada vez mas segura de que quiere ser libre.
El deseo de libertad lleva a la gitana a buscar más encuentros con Lucas hasta el punto de llegar a enamorarse de él. Una tarde ella sale de su casa en Cordoba, para ir lo la plaza a verlo, pero José se entera de que es Lucas quien torea esa tarde y corre en busca de su esposa. Al llegar ve a Lucas matando su primer toro entre vítores y aplausos; pero para desgracia del público, será corneado por el segundo toro. Carmen acude a consolar a su amante herido y una vez más, José lo observa todo; pero cuando quiere llegar hasta Carmen ésta se pierde entre el tumulto generado por la cogida de Lucas.
Tras perderla de vista en la plaza, José decide ir a buscar a Carmen a la casa que comparten donde la encuentra conjurando y preparando pociones. Él le da un ultimátum consciente de que viviendo en España ella no querrá dejar ese tipo de vida, entonces le propone huir a las Américas y empezar una nueva vida. Pero ella cansada de los celos del vasco, se niega y le confiesa que ya no le quiere como antes, que ahora es a Lucas a quien ama. José hundido en la desesperación se marcha y se dirige a una ermita cercana a ponerse en paz con Dios. Tras analizar la situación descubre que la única manera de que Carmen no sea de nadie mas que de él es matarla.
José vuelve a casa para recoger a Carmen quien se niega una vez mas a sus deseos. Esto derivará en una fuerte pelea en la que ambos discuten luchando entre el amor y el odio, entre la obsesión y la pena. Tras recordar una vez mas todo lo que les unió, José pone a la gitana entre la espada y la pared haciendo que decida entre una vida atada a él, su marido a los ojos de la ley gitana, o la muerte. Ella, fiel a sus principios y a su independencia elige morir con la frase:
“Ya no te quiero. Todo ha acabado entre nosotros... puesto que eres mi rom tienes derecho a matar a tu romí... pero Carmen será siempre libre... callí nació y callí morirá...”

Notas sobre la novela

Mérimée empieza a distanciarse del estilo recargado y trágico de los autores de su época; él pretende acercarse más al realismo y eso podemos apreciarlo en las descripciones y en los diálogos de su obra “Carmen”.

“El estilo de Mérimée seguía perteneciendo al imaginario romántico, pero su escritura es más propia de la tradición oral; cuatro trazos sirven para enmarcar la escena, y en los diálogos de los personajes (...) no encontramos una sola palabra inútil (...) se ciñen al meollo de la historia, sin dejar que el lector se pierda en frases y descripciones (...) que le desvíen de la trama”.

Basándose en ese método, la Compañía de Sangre y RAZA quiere reflejar en cada escena y en cada danza, la esencia misma de los sentimientos de cada uno de los personajes, tratando de acercarse a una visión realista y así mostrar la novela de Mérimée del modo más fiel posible.

Nuestra versión

La idea de recrear el Ballet de Carmen es algo que ha dado vueltas en la cabeza de Juan Manuel Prieto desde hace años. Tras poder llevar al escenario un pequeño esbozo de la obra durante uno de sus viajes a Japón en el espectáculo creado para la compañía- escuela de Mari Fujimura, decidió junto con Carlos Fajardo crear su propia versión de la historia.

Lo que definirá esta pieza es su intento por escapar del tópico de la Carmen de la Ópera de Bizet; para ello se ha creado una Carmen que se acerca más a la creación de Mérimée. La obra pretende acercar al espectador a la realidad de la novela usando la danza y la interpretación (a partes iguales) como lenguaje e hilo conductor de la obra.

Para mantener parte de la esencia de esa Carmen que el público internacional guarda en el imaginario colectivo, se respetarán algunas de las músicas creadas por Bizet para su Ópera homónima, y tomaremos prestadas algunas de las que grandes maestros crearon para las versiones flamencas, añadiendo algunas con un carácter más narrativo y cinematográfico que ayudarán a crear los ambientes de dramatismo. Con la ayuda de la iluminación, en un tono tenebrista, la recreación de los espacios donde trascurre el libro, y el vestuario de época facilitaran al espectador a entrar en la trama.

Partiendo de la idea de que el origen de la historia es en la Andalucía del s.XIX y conociendo la influencia que esta región había recibido de los árabes, pretendemos pasar toda la historia por el filtro de la fusión de culturas. Tratando de ser fieles al vestuario de la época e intentando crear espacios y sensaciones a través de la iluminación y escenografía propias de los ballets clásicos. Queremos crear en el espectador la sensación de estar allí mismo; formando parte de la historia